JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Sitio oficial del escritor argentino
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Yegua de alto oro marino

A Verónica Navarro y a Silvia Krivosic
(POEMAS)
1
Ahora,
que tu sangre se abrirá
como la luna
que tu sitio es doble
que tu guarida es la sombra del
acecho
y tu telar suena mis abejas
Ahora, honda colmena
tierra testimonial
mi pájaro mide lejanías
cumpliendo la raza obligatoria
Porque soy el testimonio de
mi propio miedo
y a la nuca de mi partida
tu muelle se cierra como
haber sido sueño.
colmena mía, labriego de
altura largo suicidio que
me voy por tu olvido y tu nunca.
(sin embargo nosotros)
muéreme o grítame tierra afuera
de tu rueca despertada
pero olvida mi olvido como perdonándome.
2
Yegua de alto oro marino
vengo los pasos de quedarme
como el silencio
como se enciende la sombra
cuando se cierra una lámpara.
vengo a poblarte los pájaros.
bajo de otra savia que me nombra la
espalda
Vengo de nunca
como el tiempo
de nunca y nadie como la soledad que
siempre es alguien
aunque la gente que llevamos
Por eso vengo de naves de buzos y de
náufragos,
reconociéndolo todo como un
ciego abierto.
aprendiendo mi propia travesía
vengo de templos, de altares desti-
tuidos
de ojos desmentidos y de puertos.
3
El cuadrilátero carnal de los
ladrillos
el imponderable ritmo
de un martillo
La pobreza de viento de los árboles
los pájaros mezclados con el
humo los tangos masticados
en voz baja
el mecánico sol
el sonido a insecticida en las
manzanas
el veneno musical del cigarrillo
ejercido en un suicidio paulatino
los gritos agremiados en el cuello
el horror suburbial en las
entrañas
los gatos computados en la sombra
el dogma sagital de traspasarnos
el signo numerario que existimos
Hombres rotos, maduros
hombres enjuagados en sangre
4
La ambulancia con su grito
rígido de alambres y vidrios
el silbido lacio de un diariero
Un astillado pito: un policía
un cielo azul como una espalda
un cielo sin sentido ni punto
de partida
el agua indescifrable en la
cuneta
racimos de palomas latiendo
como árboles dispersos
Hombres con las ventanas cerradas
raspándose la gente que les pasa
hombres cuadriculados de escaleras
y esquinas.
hombres regulares obedientes rituales
cotidianos
hombres que alguien
hombres que van y vienen
hombres que hombres
como en todas partes
5
Dos hombres luchan y uno vence:
si el que vence lo logra por circunstancias
ajenas a su capacidad, cualquier tipo de vanidad
sería deshonesta. Si en cambio lo hace por mayor
fuerza o destreza, su superioridad era anterior
a la lucha, lo que demuestra que la lucha no
agregó nada nuevo. Para demostrar algo,
si bien es gráfico hacerlo mediante algo menor,
comparativamente, es sólo positivo si se lo hace
mediante algo mayor, ya que de esta manera
lo demostrado resulta ser mejor que sí mismo
única razón valedera ya que lo dado
(anterior a la circunstancia de la lucha por ejemplo) ya es,
por lo tanto no necesita demostración.
6
Todo es circunstancialmente
7
Olga, muñeca enorme.
8
Bibi lago. "La señorita Calderón
acaba de retirarse"... Gracias.
Por eso te escribo esta carta. En realidad,
como la razón de todo, cuando pasa
algo, llego siempre tarde. Son las
seis menos cuarto. Y ahora te irás
por alguna calle que no importa
con un día roto volcándose por tus
talones. Yo te quiero vivi, y eso no
importa ni para la verdad de ser
más o menos igual a los dos lados
del espejo. ..."y a cada ojo se nos
agrega y se nos quita..."
como si no fuésemos verdad más
acá de los testigos.
¡¡¡VIVI!!! Llegué tarde,
pero el destiempo no es nunca, ni no
haber sido ni haber faltado.
Porque a mí mismo llego siempre
tarde como (qué terrible) si el
tiempo estuviera atrasado por dentro.
Como estar muerto y ser la cotidiana
evidencia de estar vivo; o al revés.
Qué soledad, como un pez que conoce
el lenguaje atragantándose de
cielo y tarde.
como un hombre sin brazos ni
piernas ni orejas ni boca, duro como
un perro duro, con todos los sentidos abiertos,
que quiere nadar.
9
De sonoros olvidos como cántaros
10
Desde el desde inmemorial de lo
sucedido
11
a veces, pasar sin dejar rastro
es más olvido que partir.
12
Nos vamos raspando la garganta de los días
con el áspero animal solar en los faroles
y nadamos a tientas en el orden sagital
de los lenguajes.
como un ciego abierto en un túnel de
sombra.
Quedará el hueco sitial de nuestras
oportunidades.
quedará el tiempo
un sitio de testigos muertos.
quedarán las palabras y los símbolos
(espejos, cada testigo es un rostro
diferente)
quedarán ojos vacíos.
(horneros y el viento)
como caracoles, las mañanas
sonarán como el mar inmemorial
Quedará lo que queda
después que se testificó el tiempo
quedará una manera de silencio
como un hombre cerrado cinco veces
después de equivocar un punto de sol en
un resquicio.
Quedarán fémures y dientes y las
manos verdes de la tierra mordiendo
el ramaje de los huesos.
quedarán los acechos
quedarán los centinelas
quedarán las veces
13
En el súbito sol de un laberinto
tanta sombra se nunca
Tanta historia no se encuentra
el tiempo a cada rostro que no cualquiera
de los otros.
14
El buzo sideral que nos asiste
15
para besarte el pie de paloma vegetal
toda mi luna marina se somete
Como la tierra decegada en cada
gruta.
Trepa la espiga vertical como la
lluvia
la hidra que te vive el beso
hasta dormir como un murciélago
en tu nido de altura.
16
Ahora te volcarás el íntimo espejo
tu carne comprobada
17
Para poblarte la tarde sin pájaros
echo mis barcos sobre tu garganta
como esparciendo silencios sin naves
en tu paloma lunar que me subsiste
Todo me lo dueles
la mirada descalza
tu pie de pan y araña niño
subiéndome el hambre que te busco.
el beso remará un pájaro latido
la hiedra que te suba mi raíz
por el pálido silencio de tu espiga
todas las alas que tengas en la boca
se mezclarán como las quillas
con mi sol azul
tu palomar temblará
mi campanario
en tu boca de gaviota
que sangre la tarde
hasta asumirnos la ermita
y los cerrojos
y la sombra final que nos alcanza con una
lámpara.
...Allí nos vivamos
(y mi olvido te subsiste
el recodo que nos vamos),
aunque después la soledad
nos ocupe
como a los ciegos.
18
la sombra final
que nos alcanza
19
y, pero mi olvido
pero y mi olvido
20
Dos es medida
21
Aquí es yo
siempre he sido aquí
ojo invaciable
habitante siempre
siempre es nunca
como todas las cosas que son
y que no
Las palabras son siempre
maneras de decir.
22
La eternidad es el intiempo
23
Tus palabras de piedra vacía
engrutarán los ojos como alimañas
Entonces verso
Tú que tallaste la tierra
pastor de música
emigramos de nunca a nunca
que todo lo mar
sobre la arena topada
los ojos habitarán tus palabras
raíz (manos de sed).
Viajarás los hombres
pequeñas manos de sangre cualquiera
y tú apenas te tú
sobre la tierra
como la tierra
como una raíz
pájaro equivocado
amigo las palabras son siempre
maneras de decir
y somos todos ciegos
cómo oírte entonces
quién jamás?
tus ojos nos adentro
24
Si hubiésemos empezado a
cagar antes que a comer.
25
Y el mundo te dará el costado
como el río labia la tierra en sangre.
Y yo no te lavaré ninguna esquina
apenas te daré una piedra del costado.
porque compartimos (el mundo mutuamente)
como dos espejos paralelos
que emigran hasta el nunca eternamente.
26
Cuando te hundas como la tarde en
mis manos sin hambre
27
De savia vengo a tus montañas
la música pajarecida
te nieve de los ojos
Zarparé tu sangre
corazón arriba
remaré como el pájaro (fundamental)
y respiraré como un tigre azul
mordiéndote los pies
en las raíces como la tierra
De savia te estaré
medrando en el camino de la fruta que te vas
comiéndote las manos que te estoy
muriéndote en la miel que nos vivimos
donde un niño
se va a mojar los pies.
y en las yemas de sombras
que el mundo existe
guarecerme
o clavar mi espera
de hacha en la madera
hasta el agua total
buscándote el tesón de remar
y volar
enceguecido
de sin rumbo
28
Fuego de agua.
de agua de tierra
de agua de violines azules
pájaros en música
tu pelo de madera derretida.
Como la tierra en vientre.
en herida o sonrisa tras el acero
rectilíneo
Mano infinita para la mía de raíz en
sed.
Un día enjuagaré el silencio de mis manos
en tu pelo que canta soledad
29
Tu mano tembló como una estrella
tiritaba como la luna en el mar
latía como una mariposa.
titilaba como una paloma en frío.
No me alcanzaron las espinas
para tragarte.
Ahora grito como cantando
como aprenden los huecos
las voces que les pasan
y las espinas te cierran sobre
el silencio
sobre la soledad que ya
tiene nombre.
30
Y las alas te sangraban por los
ojos.
Y tu albedrío refregaba
un pájaro ciego en un templo
cerrado.
Dolías sonora de silencio
como las grutas vacías
y tanto viajero
como los barcos que sostienen
el mar contra los puertos.
con el sueño largo
y con el viento lejos.
Esa tristeza
yo estaba aprendiéndome
en los días nuevos.
31
Y las palabras
como barcos
iban haciendo mañana y lejanía
como barcos vacíos
como pájaros muertos
continuados.
Y el alma viva detenida
regresaba estrellas
en la nuca de los puertos.
Tú vivías en la historia
que yo después.
Allí dije antes.
Ahora
los nombres fueron arrojados
como las ropas últimas
los rostros andan
siéndome los ojos por adentro
y ya decir es
siempre mucho menos.
Beberte,
pájaros de música te emergen
de los ojos
tus manos de piano se vuelcan
como pianos en las
soledades que tú
y yo aquí verbo
apenas verbo
verbo insuficiente
aún barco vacío
aún pájaro muerto
ando la sangre que me voy volcando
y apenas el verbo
descarado
y el templo sin imágenes
donde crece la flor decapitada.
32
Siempre es antes
siempre es después.
33
yo te daré de ti
34
Mis manos están roncas
como las nueces
35
nieve de trigo. tu pelo
late como un pájaro muerto
36
Música de oro agua de sol
37
como un clarín derretido
como agua de sol y pájaro
tu pelo duerme
38
Asistido a los ojos
soy
mientras las cosas
39
En la hora azul que te precede al canto
como una sola soledad ya desolada
tu imagen se esfuma hacia el
encanto
y el ciego me viene de la nada.
Entonces grito con mi voz de espanto
la voz chorrea muerta cancelada
por tanto haber callado y haber dicho
tanto
por tanta voz vacía que fue dada.
Entonces como un nuevo
labriego innumerable
el insomnio intenta un buzo a lo insondable
tantas veces murió como el invierno
y el pan viene del mar y frutas de cielo
y en la selva se abre el verso como un cuervo
cuando vuelves fantasmal entre los velos.
40
Enhebrarme a tu sangre
como la lluvia en los
hormigueros
41
Tu pelo de nieves negras
chorrea como un piano
sobre el pan de tu pecho montañoso
Allí a la nuca de tu pecho doble
mi devoción tiene el beso
que voy a beber.
42
En el destierro
el silencio se soporta
hablando de recuerdo.
43
La esperanza no tiene lugar para el olvido
Un casi hijo
Aunque pródigo.
Hasta nosotros.
que nos espera
en el día de las manos.
(Nosotros nos espera en el día de las
manos).
La culpa pesa más en el silencio
brutal del inocente o purifica. Pero
el rencor que se provoca, eso no tiene
perdón.
La culpa existe siempre.
El perdón es la reunión de los que son mejor
sin el olvido.
44
manadas de nubes
45
Y las uñas del mar latirán el dolor
de la tierra acorralada.
Allí vivirás como en un nido
soportando el asedio de la savia que existas
46
En el tiempo concéntrico del árbol
morimos o vivimos cada anillo
Tú también amigo mío
aunque te aferres como un ciego a los dos lados
seguimos existidos en el río
47
Nos quiero amiga,
me gustamos
el barro enmimismado
carnece al fin
esta estación de estrellas
48
Ah! mujer en ti la tierra
en ti el águila que te estoy a cada viento
en ti la lluvia que te azul las manos.
en ti mis manos
como en la luz los ciegos.
ah! mujer el barro de trigo y
sangre
que te existe
el vaso que luna en tu pan
a sed y cielo
me está sonando a silencio
como las cuevas del viajero sin refugio.
venirme amiga
sernos, tú, en el hijo que te espero.
la flor cierra una campana a cada abeja
muerta de sed y raza
la tierra nos crecemos
como los pájaros se agrandan
dentro de los templos.
allí tu pecho marecido
rema la sangre,
agua de raíz y música.
vamos a la garganta de la
savia
la tierra es un vientre en
cualquier parte
Hoy es algún día en alguna
parte
y en el día nos estamos
el ciego numeral se nos destapa
paso a paso
49
Ah! tu barro de trigo
pajarecido en un cántaro de música
y yo ahora te vine
comerte los ojos
como todo el mundo que te está:
tragar mi propia sombra
porque también me fuiste
ah! tu barro de trigo
mis raíces ciegas ya frente
tienen caminos en la frente.
El recuerdo es un olvido con palabras
yo no te recordaría
¿Para qué si tu barro de trigo
me está el hambre que te existo
el agua que el cántaro nunca
como los hormigueros de la luna
que no envainaron la lluvia.
yo, gigante de mujer,
gigante voy por la sombra
el pájaro
de beberme tu albedrío sin
raza
de no morir de sol en un
cerrojo
de no vivir de sombra en
una lámpara.
Ah! gigante de barro de trigo y sangre
tú me tierra
como un barco de velas largas
por los días vientos
y aquí descubro mi naufragio
asombrado de los árboles
asombrado de la tierra
y los hombres sin naufragios
que ya no enloquezco
que me hacen señas desde
los ojos.
ahora tengo cansancio
tú conoces las islas donde
la golondrina descansa.
Ahora podrían brotarme
los siglos
en el espanto de haber
aprendido a contar.
Ahora mi historia era
una larga espera
Ahora antes como diciendo
nunca
Gigante de miel y piedra
mis abejas se rompen
como las estrellas maduras
y yo te amo entonces porque
entonces.
50
Todo es una manera
que es todo al fin una manera
51
y anduve ciego de música
como la música
hasta que la vertiente enmudeció
y se abrieron los caracoles.
52
A la hora de ti
maduran los pájaros en el barro
original
la espalda nos vinimos larga
de diluvios.
el ojo formidable emerge en el espacio
del hacha
Allí
es donde la historia encuentra el día
de nosotros
53
Un día llegó
sobre mi destierro
tu paloma aún
(tanto silencio equivocado)
Traía el cansancio largo
como mi espera en soledad
Yo entonces,
algún día, algún lugar
Hallé el día. hizo aquí.
En mí era el momento y era el mundo.
Tu paloma vive
Como alguna pobreza de jardines
medra en la memoria de la tierra
Por eso hoy de tu raíz,
de tu íntima siembra
de tu historia aquí
aunque tu lejanía
un campanario de abejas
esta flor
me halló este día
para cantarte
con la voz que te guardo.
54
Desde el desde
ahora, yo
todos al tiempo
hombre por hombre.
55
amiga, entonces
la pala ritual cancela
su labranza.
56
Pero estabas tristeza
y rodaban campanas degolladas
como gritos vacíos
y apenas un hambre para ungirte
los ojos.
Qué podía nombrarte
si el ciego a lenguaje
que candado tu adentro.
te herías alrededor de una espada
el acero se me
como una sal inexorable
que obediente
Y yo apenas tu dolor
nombrándote la culpa
de tanto el día
57
Caminaba la música
errando tu rostro
como un ciego
(como la sangre nómada)
como viento vigilando
sin espera
antes del (eras. cuerpo)
un día eras
las hebras de música
sangraban de los vientres en
sonrisa
mis manos chorreaban
la música
como se agrandó por la tierra
el herido
que ata su voz de sangre con
el río.
Un día eras
y la música.
un ciego hizo caminos sin profeta
y los preceptos se fueron
cerniendo
la libertad inventada.
se tocaron los ojos y candado
y entonces soledad.
58
Bate un molino de labios azules.
59
Van quedando en los días
las palabras crecidas en los días
Pero yo
hoy
cualquier mañana
que me fue hasta el día
recojo las palabras florecidas
donde vendrán tus abejas
a beberme la sed
de pasajeros.
60
Oye, la boca de los hombres es
un puente
y toda el agua ha pasado ya
como por las raíces
como ha sido la tierra ya
todas las frutas.
Pero nunca, también hoy
se cierra,
por eso importa que cante
que cantemos.
La tierra es un camino
redondo
Después de ser un cementerio
redondo
¡qué importa que camines
por alguna parte?!
He venido a las palabras
para gritarte en silencio
como un grito de hueco
que se hace en un vientre
(cualquier parte) de la tierra
para la eternidad de la
lluvia en las raíces.
Quiero girar
trasponer cada vez que tu historia
existir durazno
a cada primavera
corazón en tu tierra
y anillo de sangre.
Pero somos cortos
como las esquinas
como la vez
larga vigilia y todo después
y apenas nos tanteamos
el día
por las ventanas húmedas que
nos crecen como los caracoles
porque estamos
enfermos de las cosas
y tu ojo es una herida que no
tuvo batallas.
Por eso importa que cantes
que tu garganta de raíz
vaya reconociendo mi lluvia
que mi voz te pase por el canto
para hacer nosotros
aunque sea en el insomnio
terrible de no poder morir.
Por eso importa que tú
que yo
que tu mano
como un racimo
de pájaros
que tu pelo como un pájaro de
sombra
que tú como un cisne
o un violín de pan
pero mejor,
mucho más como tú
misma.
y que nosotros en el nunca
que el siempre nos da
como la soledad eterna
de la última tumba.
por eso importa, amor
que te pase mi voz por
la vigilia
y que después te busques por mañana
donde yo también me espero
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Jorge Lemoine es el maestro, es el mejor. Merece un reconocimiento mayor en Argentina y en España, por no decir internacionalmente. Pero todo se andará a su tiempo.
POETAS EN LA RED
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Libro 48 (1)
2006.
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